Acompañamos a herederos, legitimarios, cónyuges, albaceas y familias en todas las fases del procedimiento sucesorio.
Cada servicio puede contratarse de forma independiente o dentro de una tramitación integral de la herencia.
Nos ocupamos de todo el procedimiento sucesorio, desde la obtención de certificados hasta la adjudicación de los bienes y su inscripción.
Planificamos la sucesión para que la voluntad del testador quede expresada con claridad y se reduzca el riesgo de conflictos futuros.
Localizamos el último testamento válido y explicamos su contenido, sus efectos y los primeros pasos que deben realizar los herederos.
Cuando no hay testamento, tramitamos la declaración de herederos y determinamos quién tiene derecho a suceder conforme a la ley aplicable.
Antes de aceptar o repartir una herencia es fundamental saber con precisión qué bienes, derechos, cargas y deudas la integran.
Preparamos la aceptación y el reparto de la herencia mediante el instrumento adecuado para cada caso, evitando fórmulas rígidas que puedan generar problemas posteriores.
Estudiamos las deudas y las consecuencias de cada opción antes de que el heredero adopte una decisión que puede ser difícil de revertir.
Actuamos cuando una persona llamada a la herencia no acepta ni renuncia y su inactividad impide que los demás puedan avanzar.
Diseñamos un reparto jurídicamente seguro, fiscalmente razonable y compatible con la voluntad del causante y los derechos de todos los interesados.
Asesoramos a usufructuarios y nudos propietarios sobre el uso de los bienes, su valoración, la posible conmutación y la extinción del derecho.
Defendemos la entrega de legados y analizamos los derechos sucesorios que pueden corresponder al cónyuge viudo o a la pareja estable.
Asesoramos tanto a quien reclama su legítima como al heredero que debe calcularla y satisfacerla correctamente.
Estudiamos si la exclusión de un legitimario se apoya en una causa legal y si puede acreditarse con pruebas suficientes.
Analizamos la validez del testamento y la prueba disponible antes de iniciar o contestar un procedimiento judicial.
Buscamos primero una solución negociada y acudimos a los tribunales cuando el bloqueo impide repartir o proteger el patrimonio hereditario.
Calculamos, revisamos y presentamos los impuestos de la herencia, aplicando los beneficios fiscales que correspondan y controlando los plazos.
Realizamos las gestiones posteriores a la aceptación para que los herederos puedan recibir los fondos y figurar como titulares de los bienes.
Asesoramos a quienes deben ejecutar la voluntad del causante y a los herederos que necesitan controlar una administración transparente del patrimonio.
Comparamos las distintas fórmulas de transmisión para que la decisión sea coherente desde el punto de vista civil, fiscal y familiar.
Coordinamos sucesiones con personas o bienes en distintos países y determinamos qué ley, autoridad y documentación deben intervenir.
Cuéntenos en qué punto se encuentra la herencia y le explicaremos cuáles pueden ser los siguientes pasos.